A/HRC/4/33/Add.2
Page 34
grupos cuyos derechos humanos estén amenazados, las personas desplazadas, los niños de
la calle, los sindicalistas y grupos indígenas. Deberá consultarse con las personas en
situación de riesgo para determinar las medidas más apropiadas en cada caso. Dichas
medidas podrían incluir la ampliación de los programas actuales de protección de testigos o
el financiamiento de personal de seguridad seleccionado por la persona amenazada. Los
Relatores Especiales opinan que deberían usarse en esta esfera los recursos aportados por
terceros países de que ya se dispone. Respecto de las personas que hayan recibido
amenazas, en especial amenazas de muerte, además de las medidas de protección deberá
realizarse la debida investigación para determinar el origen de las amenazas e incoar un
proceso contra sus autores, de conformidad con los instrumentos internacionales
pertinentes.
185.
La recomendación m dice: Los Relatores Especiales reconocen que, de poder
lograrse la paz, esto crearía las circunstancias más favorables para mejorar la situación de
los derechos humanos en Colombia. Por lo tanto, exhortan a todas las partes en el conflicto
armado a que busquen y negocien seriamente una solución pacífica al conflicto y que, en la
medida en que las partes lo estimen conveniente, sugieren que las Naciones Unidas estarían
dispuestas a colaborar en este proceso. Ningún acuerdo de paz deberá crear obstáculos
para hacer justicia a las víctimas de violaciones de los derechos humanos que incumban a
los mandatos de los Relatores Especiales. Deberán preverse medidas adecuadas para la
protección de todos aquellos que hayan depuesto sus armas y que estén dispuestos a
reincorporarse en la vida civil, en especial los ex combatientes que se organicen en
movimientos políticos para participar en el proceso democrático sin temor a represalias.
186.
La recomendación n dice: La reciente decisión del Congreso de ratificar el
Protocolo adicional II a los cuatro Convenios de Ginebra, de 12 de agosto de 1949, ha
cobrado importancia simbólica en los esfuerzos por humanizar el conflicto armado entre
las fuerzas gubernamentales y los grupos insurgentes. Los Relatores Especiales acogen con
agrado esta medida e instan a todas las partes en el conflicto a que cumplan las
disposiciones de ese Protocolo, incluidas aquellas que prohíben actos comprendidos en los
mandatos de los Relatores Especiales.
187.
La recomendación o dice: Los Relatores Especiales también exhortan a las
autoridades a que adopten medidas para proteger a las personas amenazadas de muerte
por "limpieza social", en especial los niños de la calle. Entre esas medidas podrían
incluirse programas de asistencia y educación, así como apoyo a las iniciativas que surjan
de los propios sectores marginados.
188.
La recomendación p dice: El Gobierno actual reconoce la gravedad de la situación
de los derechos humanos, ha determinado sus causas, en especial la impunidad, y ha
expresado reiteradamente su voluntad de adoptar medidas radicales para corregir la
situación. No cabe duda de que el Gobierno tropezará con la resistencia de diversos
sectores poderosos que defienden sus intereses. Los Relatores Especiales creen que la
comunidad internacional debe apoyar los esfuerzos del Gobierno por llevar a la práctica su
proclamada voluntad política. El programa de servicios de asesoramiento y asistencia
técnica del Centro de Derechos Humanos que dirige el Alto Comisionado de las Naciones
Unidas para los Derechos Humanos deberá atender cualquier solicitud del Gobierno de
Colombia para ayudarle a poner en práctica las recomendaciones señaladas. En este
Select target paragraph3
Connect to a paragraph
Connect to an entity
Disable highlights
Add to table of contents